Salud mental e inteligencia artificial
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La inteligencia artificial en salud mental
¿Podrá reemplazar un proceso terapéutico humano?
En los últimos años, el uso de la inteligencia artificial se ha multiplicado en áreas que jamás imaginamos y dentro de esos usos hoy, muchas personas recurren a la IA con fines terapéuticos.
La utilizan para regular emociones, pedir consejos, para “descargar”, para interpretar lo que sienten, y hasta para interpretar sueños.
Hace poco, una paciente de 14 años me dijo: “Agus, el sábado estaba en una reunión con amigos, me vino una angustia grande y recurrí al chat para que me ayudara a salir de ese momento.” Lo contó como quien admite haber encontrado un salvavidas, y ahí entendí que estamos frente a un fenómeno que se instaura como “refugio emocional”.
Cuando una persona siente angustia, miedo o soledad, tiende a buscar una respuesta rápida para salir de ese lugar incómodo, y la IA ofrece disponibilidad absoluta, confidencialidad, validación, no juzga, y sobre todas las cosas, una respuesta rápida con aparentes “soluciones”
Pero es un gran riesgo porque la “empatía” que simula no es real, y como todo alivio inmediato, calma un rato, pero no transforma, no elabora, no construye recursos internos.
La terapia no se trata solo de lo que se dice en el espacio, sino de lo que sucede alrededor de lo no dicho.
Lo que sucede en el encuentro con un humano se presentan elementos imposibles de programar ni simular, los silencios que habilitan pensar y procesar, los gestos, la postura, la respiración.
Eso que sucede solo en el encuentro con un otro, presente, lo que en psicoanálisis llamamos lo transferencial y contratransferencial.
La espera entre sesiones, donde ocurre parte del verdadero trabajo, el que realiza el paciente.
El sostén emocional real, la confrontación respetuosa que abre el camino a cambios profundos.
Nada de eso puede simularlo una IA.
Considero de gran riesgo la utilización de esta herramienta para utilizarla en temas relacionados a la salud mental,
Tratándose de personas que tal vez se encuentren en una situación de vulnerabilidad, un mal manejo frente a una crisis, o un reforzamiento de algunas ideas negativas pueden generar repercusiones y daños irreversibles.
Y la inmediatez constante obstaculiza la tolerancia a la espera, la incomodidad y construir recursos internos.
Mi paciente se encerró en un baño en plena reunión a escribirle al chat para que sea él quien le de “la solución” en lugar de encontrar sus propios recursos para enfrentarlos.
Si bien la sensación que ella manifestó fue de calma, al día siguiente volvió la angustia, y con ella, la necesidad de escribirle de nuevo.
Esa es la trampa, calma pero no ayuda a procesar, creando dependencia en lugar de autonomía.
la salud mental necesita humanidad
La IA no puede mirar a los ojos, ni reconocer un gesto, ni sostener un silencio que abre caminos a observar los mundos internos.
La terapia es un encuentro humano donde uno se anima a descubrirse en presencia de otro.
La IA responde pero no se vincula, y sin vínculo no hay transformación.
Agustina Pérez Gomar – Psicóloga especializada en niños, adolescentes y familias (Instagram: @agustinaperezgomar) www.agustinaperezgomar.com