La persona más importante de tu vida sos vos

La persona más importante de tu vida sos vos

La persona más importante de tu vida sos vos
En los últimos años, los indicadores de depresión, ansiedad y trastornos del sueño han
aumentado de forma alarmante en todas las edades, incluso en niños y adolescentes.
Esta realidad refleja una tendencia que atraviesa a nuestra sociedad, la desconexión con
uno mismo.
Cada vez más personas describen una sensación de vacío, baja autoestima e inseguridades
que se vuelven parte del día a día.
En la consulta y en los talleres que realizo, observo situaciones cotidianas que se repiten,
las de correr detrás de demandas diarias, presionados por expectativas externas que nos
dicen qué hacer y cómo ser.
En eseritmo acelerado, los sueños se posponen y dejamos de escuchar lo que sentimos y
así comienza un proceso silencioso en el que nos vamos alejando de nuestra propia esencia.
Esta desconexión no surge de un día para el otro, se alimenta de mensajes que se instalan
en la infancia “no podés”
,
“no sos suficiente”
,
“tenés que ser perfecto” y que esas voces que
algunas vez fueron externas con el paso de tiempo se transforman en nuestro diálogo
interno que condiciona nuestras decisiones.
La hiperconexión digital, la inmediatez y la sobrecarga de información refuerzan esa
distancia, dificultando los espacios de introspección y descanso.
Frente a este escenario, trabajar en prevención es urgente porque la salud mental no se
cuida solo cuando aparecen síntomas, se construye todos los días, en la forma en que nos
hablamos, en los límites que ponemos y en la manera en que priorizamos lo que nos hace
bien.
El vínculo con uno mismo es la base que sostiene a todos los demás, pareja, familia,
amistades, trabajo, proyectos, sin esa raíz, todo lo que construimos queda frágil.
Priorizarse no es egoísmo como comúnmente se piensa, es responsabilidad afectiva. Implica
reconocer nuestras necesidades, decir que no cuando algo nos resta energía y darnos
permisos para disfrutar, son pequeñas acciones diarias para alinearnos a nosotros mismos,
marcando una diferencia real en nuestro bienestar.
El camino de regreso a uno mismo es un proceso, se verán avances, retrocesos y momentos
en que la voz crítica parezca más fuerte, pero cada pausa consciente, cada conversación
interna honesta, cada paso que alinea lo que vivimos con lo que deseamos vivir, nos acerca
a una vida más coherente, libre y saludable.
La invitación es a preguntarnos:

¿Qué historia quiero escribir?”
. Observar dónde estamos,
cómo nos hablamos y hacia dónde queremos ir, para elegir desde la autenticidad.
Porque cuando comprendemos que la persona más importante de nuestra vida somos
nosotros mismos, los vínculos se vuelven más sanos, el trabajo más significativo y los
proyectos más sólidos y sobre todo, recuperamos la capacidad de vivir con plenitud y
verdadera salud mental.
Agustina Pérez Gomar – Psicóloga especializada en niños, adolescentes y familias

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.